martes, 22 de noviembre de 2011

Existe apatía y desinterés de los vecinos hacia la protección civil.

Por Michell Cruz Altamirano



Edificios: Molino del Rey, 5 de Febrero, Revolución de 1910 y Chamizal

El 21 de septiembre de 2011, tuve la ocasión de tener una plática con el Licenciado José Aarón Sauceda Núñez, quien se desempeña como Jefe de Unidad Departamental Jurídico, Gobierno y Seguridad Pública de la Dirección Territorial Tlatelolco-Santa María.

Dicha plática esta relacionada de lo que se requiere para tener una cultura de protección civil, a razón de la conmemoración del 26 aniversario de los sismos de 1985.

Al momento de querer grabar la charla con mi BlackBerry, para documentarla completa, me indicó: “¿En qué momento te autoricé a grabarla?”.
Comenta que se han hecho charlas informativas en los lobby de los edificios más altos; por mencionar algunos, Allende, ISSSTE 11 y el Presidente Juárez, estos últimos que corresponden a las edificaciones de tipo “C”, mismas que cuentan con 288 departamentos. Inmediatamente me cuestiona: -“¿Cuántas personas crees que hayan asistido?” -20, le respondí-, a lo cual agrega: “Te fuiste lejos, si mucho fueron 8 personas”, y basta recordar que en la Unidad, en promedio, viven 4.2 personas en cada una de las 10,498 viviendas que existen en los 90 edificios resultantes. Me dice: “¿Crees que la gente le de importancia?”.



La gente no tiene interés del lugar de donde vive, porque a pesar de que Tlatelolco cuenta con edificaciones excelentemente construidas, necesitaban de mucho mantenimiento para que siguieran erguidas, y el resultado de esta necesidad, fueron los sismos de 1985, que no solamente destruyeron al edificio Nuevo León y mataron a 1,500 inquilinos, sino que también causaron la demolición de 11 edificios más y el recorte de altura otros 9, por los daños que tenían, y no eran los edificios más pequeños, eran de los más altos. “Si los inquilinos se niegan a pagar las cuotas de mantenimiento” -diría Sonia Cantor-, representante de los inquilinos del edificio Chihuahua.
El funcionario menciona que los habitantes son apáticos, que no les interesa una plática que no es de más de treinta minutos, -pero es una plática informativa que bien te puede salvar la vida, añadí- durante la charla que fue de solo 10 minutos.
En el mismo contexto, menciona que a dichas pláticas se invitaba, en un inicio, a los habitantes de tres edificios, buscando un espacio común cercano para que pudieran asistir; “...poníamos la lona, las sillas, y… la asistencia era de 20 personas”. El licenciado luchó porque todos los habitantes conocieran como actuar antes, durante y después del sismo, y es por ello, que determinó hacer estas últimas pláticas informativas en los lobby de cada edificio. “Como no funcionó ahora estoy buscando una nueva metodología, creo que van a ser pláticas por cada sección” -comentó-. Cuando le dije que en la revista publicaríamos los días y los puntos en los que se realizarían las nuevas pláticas, dijo: “la revista la leen pocos, los que si están interesados por la Unidad, yo quiero que todos los habitantes estén enterados”, quedé en apoyarlo haciendo especial énfasis en la importancia de la protección civil en un planeta cada vez más extraño y descuidado, ahora que estoy en vísperas de hacer la tan anhelada presentación de mi trabajo editorial.

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