Por Félix Carbajal Juárez
Hace algunos días, el jefe del
ejecutivo de la Cd de México, Miguel Angel Mancera, hizo público su deseo de
renunciar al puesto que actualmente desempeña para iniciar la preparación de su
campaña para obtener una candidatura a la presidencia de la república, en el
proceso electoral que inicia el próximo año. Anuncio que han festejado muchos
de los habitantes de esta bella ciudad de México, que acorde con los dictados
de la moda, ha retrocedido en el tiempo para darnos una muestra de lo que debió
ser en el siglo XVI, La Gran
Tenochtitlan.
Aquélla, circundada y disfrutando de
bellos canales, por donde circulaban los comerciantes transportando las
mercancías que abastecían la ciudad y, la gente, paseaba tranquilamente y
disfrutaba el viaje usando las trajineras, lanchas o chalupas que flotando
armoniosamente sobre el agua, los llevaban a realizar sus labores cotidianas.
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| Miguel Ángel Mancera renuncia… ¿Amenaza o mensaje de buena voluntad? |
