domingo, 10 de julio de 2022

Echeverría, el sexenio de Tlatelolco 1970-1976. El olvido de la memoria


Luis Echeverría recorriendo los pasillos del Edificio Xicoténcatl
Ciudad Tlatelolco, 1975. Archivo Lima Zuno
 

Por Miguel Angel Marez Tapia*

 

Luis Echeverría Alvarez, falleció a los 100 años de edad

 

Tlatelolco es un símbolo de movimientos sociales y resistencias sobretodo por ese miércoles por la tarde en la Plaza de las Tres Culturas, el 2 de octubre de 1968 con la matanza de estudiantes perpetrada desde el gobierno mexicano, teniendo a Luis Echeverría como uno de sus principales artífices y ejecutor de esos atroces acontecimientos. 

 

¿Por qué Echeverría nunca fue juzgado? ¿Cómo se conviritió en el mejor ejemplo de la impunidad y falta de justicia en la historia moderna de México? Pero, sobretodo… ¿Cómo se construyó el olvido del 68, desde las esferas más altas del poder?

 

Una respuesta que puede permitirnos comprender el por qué pasó eso, fue el sexenio de Tlatelolco de 1970-1976. Modificar la narrativa, cambiar la imagen, transformar los discursos, borrar las huellas de los hechos de la Plaza de las Tres Culturas, fue una estrategia implementada por Echeverría para construir un olvido intencionado en silenciar toda memoria que exigiera justicia. 

Reunión en Los Pinos, Luis Echeverría y José Lima Zuno, 1974.  
Archivo Lima Zuno 

Después de 1968, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz técnicamente eliminó todo mensaje donde se mencionara a Tlatelolco, los proyectos que ya estaban planificados quedarían parados. A inicios del sexenio de Echeverría continuó esa estrategía, el olvido llegaría con el silencio impuesto desde el poder. Ese silencio sería sinónimo de represión a toda voz disidente, hasta que llegó el Jueves de Corpus, el conocido “Halconazo” del 10 de junio de 1971, donde otra vez la indignación que evocaba al 2 de octubre en Tlatelolco resonó y revivió la resistencia. Al mismo tiempo Echeverría, sería el principal protagonista de la Guerra Sucia. 


Manifestación tlatelolca en contra de AISA, 1974.
Archivo Lima Zuno

Por su parte en Tlatelolco, se gestó un movimiento vecinal por la autoadministración de Tlatelolco, movilizando a los habitantes en contra de la Administradora Inmobiliaria (AISA), empresa que fungía como apoderado legal de lo que hoy conocemos como BANOBRAS, el constructor de Tlatelolco, para ello es necesario puntualizar que Ciudad Tlatelolco fue construido por un Fideicomiso federal, el primero ejecutado en México, por tanto, todos los problemas eran responsabilidad directa del gobierno mexicano, y por ende, del presidente de la República. El conflicto llegó a una reunión en Los Pinos, donde Echeverría buscó acuerdos con los líderes del movimiento vecinal para evitar más polarización en la protesta, así evitar otro Tlatelolco.  

 


El amor, la alegría, la familia.
Los novios, película de 1971

Para modificar las imágenes y los discursos de su gobierno, la intención principal fue que en la figura de Gustavo Díaz Ordaz se dirigiera toda la culpa histórica del 68. 


La Plaza de las Tres Culturas, llena de gente. El olvido del 68.
Los novios, película de 1971


Para ello, Echeverría promovería y haría uso de los medios masivos, en particular la prensa escrita, la televisión y el cine para mostrar un rostro distinto de Tlatelolco, el mejor ejemplo de ello, la película “Los novios” de 1971, dirigida por Gilberto Gazcón, protagonizada por Silvia Pinal y Julio Aleman donde nos muestran a los novios a punto de contraer matrimonio y que vivirán en un departamento del edificio Chihuahua con vista a la plaza de las Tres Culturas, una Ciudad Tlatelolco llena de color y personas en la vida cotidiana, borrando toda huella de los hechos acontecidos en 1968.



Visita a Tlatelolco de Luis Echeverría,
Revista oficial El Residente, mayo 1975


La intervención de Echeverría en Tlatelolco no fue fortuita ni casual, su sobrino José Salvador Lima Zuno sería el primer subdelegado político de Tlatelolco en 1974, las visitas de María Esther Zuno Arce, primera dama de México a Tlatelolco serían constantes, junto a eventos televisados a nivel nacional, finalmente también Echeverría tendría recorridos en los pasillos de Tlatelolco y participaciones en eventos oficiales de la cancillería mexicana. 

 

María Esther Zuno Arce, primera dama de México
en la Plaza de las Tres Culturas,
evento oficial del 10 de mayo de 1975


La intención era construir el olvido a partir de renovar a Ciudad Tlatelolco, la política pública cultural y de vinculación con los habitantes de Tlatelolco fue trascendente por Echeverría. 


En cadena nacional, "El alma tlatelolca"
Revista El Residente, Junio 1975.


El objetivo fue cambiarle el rostro, modificar los discursos y mensajes a través de publicaciones oficiales y transmisiones de medios masivos, Ciudad Tlatelolco sería intervenida por Echeverría. 

 

Se muestra al país, el renovado Tlatelolco
Revista El Residente, Julio 1975

Tlatelolco siguió manifestando su voz crítica, también tlatelolcas sufrieron la represión por el gobierno de Echeverría en 1975, cuando en un evento político-musical organizado por el CLETA en la plaza de las Tres Culturas, el tlatelolca Sergio Alcazar Minero, sería llevado a Lecumberri por 45 días al ser acusado de obstaculizar un evento oficial del Departamento del Distrito Federal y la Delegación Cuauhtémoc. 


Arresto de Sergio Alcazar, en la Plaza de las Tres Culturas. 
25 de enero de 1975. Archivo Lima Zuno


Tlatelolco, resistió. No olvidó, ni perdonó ese 2 de octubre

 

*Doctor en Antropología Social

 

 

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