Por Félix Carbajal Juárez
Resulta paradójico que mientras el gobierno
federal, a través de sus múltiples instituciones creadas ex profeso (CRE, ASEA,
CNH) y la COFECE, esté promoviendo la flexibilización de las normas mexicanas
para facilitar el establecimiento de gasolinerías y la importación de
combustible por empresas diferentes de Pemex, ya sea mexicanas o extranjeras,
como una forma de impulsar la economía nacional y ampliar la oferta de
combustible para el consumo de la población.
El gobierno de la Ciudad de México,
encabezado por Miguel Ángel Mancera y sus instituciones (SEDEMA, VIALIDAD, etc.),
elimine carriles y ponga obstáculos para el tránsito de vehículos motorizados
en la ciudad, privilegiando el uso de las calles por las bicicletas y
motocicletas en un afán desmedido de eliminar o por lo menos disminuir el uso
de vehículos particulares; a pesar, de la queja de la gran mayoría de
la población por la inseguridad y deficiente calidad en servicio del transporte
público.
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| Miguel Angel Mancera y el crimen organizado. Foto: Cuartoscuro |
