jueves, 2 de julio de 2020

Enrique Krauze: conservador paranoico

Alejandro Mario Fonseca
No existe ninguna evidencia seria de que Hernán Cortés haya llorado en el Árbol de la Noche  Triste tras perder una batalla hace 500 años el 1 de julio de 1520, sin embargo mucha gente da por válido el evento e incluso lo festejan como un momento glorioso de nuestra historia. Nuestra historia está llena de mitos.

Hace 8 meses, el 27/10/2019 asistí a la presentación de los libros Vida de Hernán Cortés, La espada (tomo 1) y La pluma (tomo 2), escritos por el historiador y arqueólogo francés Cristian Duverger. La plática se realizó en el maravilloso Museo Regional de Cholula como parte de los múltiples eventos para conmemorar la Matanza de Cholula: Cholollan 500 años.

Duverger nació en 1948 en Burdeos, Francia. Tiene un doctorado de la Universidad de París (Sorbona). Es profesor de la cátedra de antropología de Mesoamérica en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales. Se ha dedicado al estudio de las culturas precolombinas y ha realizado trabajos, en México y en América Central, en el ámbito de la arqueología y la antropología.

Fue consejero cultural de la embajada de Francia en México, donde fue colaborador del Instituto Nacional de Antropología e Historia y profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y Universidad Nacional Autónoma de México. También ha sido profesor en la Universidad de Guadalajara.

Actualmente es director del Centre de Recherches sur l’Amérique Préhispanique (CERAP) con subsidios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) y la Universidad de París - Sorbonne (Paris IV). Sigue activo y realiza investigaciones con el CERAP en el sitio arqueológico de Monte Albán en Oaxaca.
Enrique Krauze: conservador paranoico y mentiroso
El contexto y la larga duración
Este es un resumen de su biografía académica. Y lo que no dice es lo más importante: que Duverger pertenece a la tradición de La Escuela de los Annales, una corriente de investigación que desde 1929 ha dominado prácticamente toda la historiografía francesa del siglo XX y ha tenido una enorme difusión en el mundo occidental.

Para la Escuela de los Annales la historia ya no se interesa por el acontecimiento político y el individuo como protagonista típico del trabajo de la Historiografía; sino por los procesos y las estructuras sociales, y después por una amplia gama de temas.

A diferencia de la historiografía clásica, estos autores toman conciencia de que no están escribiendo sobre el pasado reproduciéndolo fielmente sino interpretándolo, partiendo de sus propios conceptos y subjetividad, así como de teorías, para escribir su versión del fenómeno histórico sobre el que trabajan.
En cuanto a las fuentes, Annales amplió el abanico de recursos de los que es legítimo disponer. Si bien los documentos escritos siguen siendo un elemento muy importante en su base empírica, se incluyeron todos aquellos elementos que pudieran dar evidencia útil en la investigación. Así, la hoz habla del campesino, el vestido, de la dama o el acordeón, del músico.

Se produjo historia geográfica, social, económica, cultural, demográfica, psicológica, etnográfica y política, pero esta última en un sentido distinto al clásico. Los hechos políticos económicos y sociales son ahora resultado de contextos específicos y tienen que estudiarse desde la perspectiva del tiempo de larga duración.


Homenaje a Hernán Cortés
Y es precisamente con las herramientas metodológicas de la Escuela de Annales que Duverger, tras una impresionante información documental, nos ofrece una nueva interpretación de la Conquista de México: Cortés deja de ser un mito negro y negativo.

Y es que se cumplieron cinco siglos de la Conquista de México, y a lo largo de este tiempo Hernán Cortés ha desempeñado un claro papel en el imaginario colectivo de la nación: el de villano.

Sin embargo, para Christian Duverger esta apreciación no podría ser más injusta. Lejos del ambicioso y sanguinario invasor que los libros de texto han urdido, el historiador francés presenta en esta biografía en dos tomos a un humanista.

Así, Cortés resulta sí, un hombre de armas pero también de letras que vio en las tierras americanas la posibilidad, no de trasplantar una copia de la sociedad castellana, sino de inventar un mundo nuevo. Para Cortés, el mestizaje era la clave de este proyecto cultural.

Publicada por primera vez en 2013, bajo el título de Crónica de la eternidad, la segunda parte de la biografía cortesiana causó un gran revuelo al desmontar la autoría de Bernal Díaz del Castillo sobre la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España y devolvérsela a su verdadero dueño: Hernán Cortés. 

La pluma nos presenta a un Cortés cronista de sí mismo, un escritor que supo fundar su legado a través de un magistral artificio literario: un auténtico conquistador de la memoria.


¿AMLO corrupto?
Finalmente, estoy seguro que si AMLO leyera a Duverger, corregiría el error que cometió cuando le envió la famosa carta al Rey de España, en la que le solicitaba hacer un relato de agravios y que pidiera perdón por las violaciones a los derechos humanos de los pueblos originarios durante la Conquista.

Dicho esto, amable lector, permítame realizar un salto acrobático singular. Permítame proponerle una crítica severa a Enrique Krauze que se está convirtiendo en el líder intelectual anti AMLO.

La mayor parte de este artículo lo escribí hace 9 meses y mi crítica es válida para Krauze, que se ha vuelto un conservador paranoico y acaba de publicar en Letras Libres Un gobierno destructor, en el que denigra a AMLO y su proyecto humanista. Juzgue usted:

“Para muchos mexicanos, AMLO representaba una esperanza de rectitud y renovación. En contraste, sus primeros diecinueve meses al frente del gobierno muestran un escenario de pesadilla: ha destruido de manera sistemática la economía y el empleo, ha arrasado con instituciones públicas valiosísimas, ha minado el equilibrio de poderes, ha diezmado el gasto público en ciencia y cultura, y ha abandonado a su suerte a millones de mexicanos en medio de una crisis económica y sanitaria de alcances insospechados. A pesar de que su bandera ha sido siempre la lucha contra la corrupción, AMLO ha corrompido no solo la institución presidencial sino los significados y símbolos de la democracia.”

¿Cuántos disparates, verdad? La gran diferencia es que Krauze es historiador, conoce las propuestas de la Escuela de Annales  y sabe muy bien que las grandes transformaciones no se pueden dar en año y medio y mucho menos con una herencia tan perniciosa tanto en lo económico como en lo político y social; por no hablar de la ética.
Sin embargo, debemos ser cautos y revisar minuciosamente el ensayo de Krauze. Resulta muy peligroso porque dice muchas verdades a medias que hay que desmenuzar y aclarar.

lunes, 29 de junio de 2020

El covid-19 viene del espacio exterior

Alejandro Mario Fonseca
A Octavio Rodríguez Figueroa
Leí con desazón, ese estado de intranquilidad o tristeza en que se encuentra una persona a causa de una alteración física o moral, el último artículo de mi amigo Octavio Rodríguez, en el que propone que los gobiernos del mundo deberían exigirle a China una indemnización por los males que está causando el covid-19.

Siento desazón porque conozco bien a Octavio y sé que es un hombre honrado, que toda su vida ha trabajado y que además se preocupa por mantenerse bien informado y que sus críticas y propuestas las hace de buena fe: él siempre dice su verdad.

Y en esta ocasión me atrevo a criticarlo porque si bien a primera vista los chinos son “los responsables” de la pandemia ya que los contagios empezaron allá; con esa lógica también México debería pagarle una indemnización al resto del mundo por los males causados por la gripe A (H1N1) de 2009-2010 que inició en nuestro país.

Lo que está en el fondo de la crítica de Octavio, que insisto es de buena fe, es que los seres humanos tenemos necesidad de culpar a alguien de cualquier mal que nos aqueja. Lo hacemos inconscientemente. Esto lo estudió Freud con sumo detalle en El malestar de la cultura, pero ese es otro tema.
Película: El color del espacio exterior

jueves, 25 de junio de 2020

El covid-19 ya es una pesadilla

Alejandro Mario Fonseca
El día de ayer apareció en El País una nota escalofriante: el regreso del corona virus pero recargado. Yo soy de aquellos raros especímenes que se mantienen optimistas en medio de la tragedia. Pero el reportaje de Elena G. Sevillano me dejó frío.

 No sé por qué soy así, pero en momentos difíciles suelo mantenerme tranquilo y eso me da tiempo para reaccionar con calma y con relativo éxito. Pero en esta ocasión las noticias me movieron el piso, ¿por qué?

Pues porque yo suponía y así se lo hice saber en mi último artículo, que si bien la pandemia era irreversible hasta que no apareciera la vacuna, por lo menos había entrado en una fase de estancamiento, pero no, la realidad es que está repuntando.

Y el repunte es pavoroso: Mientras una parte del mundo lidia con la aceleración de la pandemia, otra, que ya creía controlado el virus, se enfrenta ahora a nuevos brotes y al temor a una segunda oleada que obligaría a volver a imponer restricciones o, incluso, a tener que confinar de nuevo a parte de su población.

Alemania ha vuelto a cerrar colegios, bares, museos y gimnasios en un territorio donde viven 640.000 personas para luchar contra un brote con más de 1.500 afectados en una gran empresa cárnica.
Celephaïs

martes, 23 de junio de 2020

De rebaños y cosas peores: tiempos de catarsis

Alejandro Mario Fonseca
Mientras no haya vacuna la tragedia del coronavirus se puede alargar hasta por un año si bien nos va. Esto ya lo saben los expertos y lo han sabido siempre. No nos lo dicen para evitar el pánico generalizado. No soy adivino ni astrólogo (já já), pero así lo veo.

Se lo digo acá entre nos, pero tenga usted por seguro que lo hago con todo cuidado, y estoy seguro de que no voy a provocar ninguna alteración adicional del orden público, que de por sí ya está muy alterado desde hace muchos años.

Lo que intento es ser lo más fiel posible a la verdad, a mí verdad, y sé que hacerlo conlleva ganar enemistades gratuitas. Ese es el peligro de participar en foros públicos. Sin embargo lo hago como un ejercicio de catarsis que me ayuda a soportar el encierro.

La catarsis es la purificación de las pasiones del ánimo mediante las emociones que provoca la contemplación de una situación trágica. Bueno, no es para tanto, también es cierto que necesito seguir activo intelectualmente, porque si no lo hago, las ideas se me van a ir de lado, como decía mi abuelita.
Dr. Hugo López Gatell

jueves, 18 de junio de 2020

El hombre moderno es él mismo su propio explotador

Alejandro Mario Fonseca
Me da mucha envidia de la buena el debate sobre La agonía del eros, el texto de Byung-Chul Han que ya empecé a comentar aquí y que no he podido conseguir (hasta eso nos está quitando el cocona virus, los libros).

Y es que nada menos que Alejandro Jodorowsky también entró en escena con su punto de vista sobre lo que dice Han, ese filósofo coreano alemanizado que está sacudiendo al mundo con su crítica mordaz al capitalismo salvaje y sus terribles secuelas.

No es un libro nuevo, Han lo publicó en el 2012 y el comentario de  Jodorowsky apareció en pijamasurf en 2016. Sin embargo, debido a la pandemia del covid-19 y a su incierto desenlace, la polémica cobra una enorme actualidad.
La agonía del eros, el texto de Byung-Chul Han